Yo soy quien dirige el PRD…

Publicado en por Luis Antonio García Chávez

Yo soy quien dirige el PRD…

El miércoles 28 de septiembre hubo sesión del Consejo Consultivo del PRD (CC-PRD), órgano que fue creado a partir de la llegada a la Presidencia Nacional del Partido de Alejandra Barrales Magdaleno y que integra al Comité Ejecutivo Nacional (CEN-PRD), los Coordinadores de los Grupos Parlamentarios, los gobernadores emanados del PRD y los dirigentes nacionales de cada una de las corrientes internas del Partido.

La intención oficial al crear este Consejo Consultivo era la de orientar a la Dirección Nacional del Partido y generar decisiones de mayor consenso. La realidad es que se oficializaba un órgano no estatutario que, en la vía de los hechos, supliría a la Dirección Nacional en la definición de las políticas del partido y convertiría a ésta en mero órgano ejecutor de lo previamente acordado por el CC-PRD.

Según las filtraciones hechas a la prensa por varios de los asistentes a la reunión, mismas que he confirmado con otros que también estuvieron presentes, allí se presentó Héctor Miguel Bautista López, en su calidad de Dirigente Nacional de Alianza Democrática Nacional (ADN), una de las corrientes nacionales del PRD, y confrontó a los asistentes, principalmente, consiente o inconsciente de ello, a la Presidenta Nacional, Alejandra Barrales.

Algunas de las perlas que dijo Héctor Bautista a los asistentes fueron, por ejemplo “yo soy quien dirige al PRD”, “somos la mayoría y las mayorías se ejercen”, “las mayorías en ocasiones son incluyentes y en otras no” y “haremos valer esa mayoría al costo que sea”.

Algunas precisiones a lo dicho por el líder de ADN.

  1. No son mayoría, en todo caso compiten por ser la primera minoría pues en los órganos de representación del partido representan menos del 33% de los mismos.
  2. Es cierto que las mayorías se pueden ejercer y ser excluyentes, pero eso no quiere decir que tengan razón, que su política sea correcta y que dicho ejercicio no termine por condenarlos al aislamiento y a convertirse en una minoría, es decir, las correlaciones de fuerzas cambian.
  3. Hacer valer su supuesta mayoría “al costo que sea” es peligroso, ya que, por un lado, el costo puede ser la derrota misma del Partido (recuerden Oaxaca) y peor aún, la derrota del interés superior, que debe ser el de la gente a la que aspiramos representar y por la cual nos hemos constituido en Partido Político.

La pregunta clave sería, ¿por qué toma esta actitud Bautista?, ¿qué está en juego al grado de llegar a ningunear a toda la dirección nacional del partido, incluida nuestra presidenta nacional, y amenazar con imponer su política sin intentar siquiera consensarla?

La respuesta es sencilla, se está definiendo la designación de Delegados Nacionales del PRD para los Estados en que habrá proceso electoral el año que viene. En particular preocupa mucho a Héctor Bautista y a ADN el Estado de México, donde todos coincidimos que se juega en mucho la táctica, la estrategia, la política y los resultados del 2018. Entendiendo lo anterior, queda claro el tamaño de lo que está en disputa… y los intereses que puede haber detrás.

Es justo en el Estado de México, donde ADN si tiene una mayoría abrumadora al interior del PRD, y textualmente ha dicho Héctor que le molesta que otros equipos entremos a “su territorio”. Esa visión de parcelas de poder, más propia de los grupos mafiosos que de quienes hacemos política, es parte de lo que ha dañado de manera irreparable al PRD. Héctor no quiere que nadie más entre allá, ¿por qué su animadversión?, ¿es acaso que teme que su mayoría no sea tan sólida, o tan representativa? Hay que recordar que llevamos largo rato sin elecciones internas y, como escribí más arriba en estas líneas, las correlaciones de fuerza cambian.

No siempre las mayorías institucionales del partido representan los intereses de la población, y cuando es así, son abrumadoramente rebasadas. Este año vimos por ejemplo, Oaxaca donde la mayoría institucional impuso una candidatura que no era la mejor posicionada, y nos llevó a perder la elección en el estado más importante para el perredismo de los que se disputaron en el proceso pasado. Paralelo a ello, la mayoría institucional rechazó ir en alianza amplia en Chihuahua y Tamaulipas, y sin embargo, la base acudió ante candidatos que concitaban el mayor respaldo y el resultado fue imparable.

En estas tres decisiones, por cierto, ADN tuvo un peso definitivo. En las tres se demostró que su política fue errada. Impusieron una mayoría, y todos pagamos el costo, ¿de verdad quieren seguir por ese camino?

Por citar solo un ejemplo de lo que ocurre en el Estado de México, hace unos días aparecieron los cuerpos de dos mujeres secuestradas y asesinadas, en el Estado con mayores feminicidios del país, ser mujer en el Estado de México es hoy un riesgo a la propia vida. Existe la posibilidad de transformar esta realidad en 2017, está más que probado que una alianza amplia derrotaría al priísmo sátrapa que gobierna allí y sin embargo ADN hace todo por evitar la alianza, por ello quiere imponer Delegado Nacional y por ello vocifera que ellos dirigen el partido y que están dispuestos a imponer su mayoría.

¿Tiene sentido impulsar una política que lleve a la derrota al partido que diriges?, sólo para aquellos que son beneficiarios de la derrota. Importante ver que, a diferencia del grueso de los habitantes del Estado de México, a los compañeros y compañeras de ADN no les ha ido mal con el gobierno de Eruviel, ni con el de Peña. Han tenido un buen trato que les ha permitido crecer como fuerza nacional, muchos recursos económicos se han operado para ello. Es por ello también que han llegado a actos tan ignominiosos como la aprobación de la Ley Atenco, uno de los episodios que más avergüenzan a quienes somos perredistas.

En fin. Todo esto y más está en juego.

Yo no soy dirigente de ninguna corriente, ni tengo cargo o recursos para competir con lo que representa Héctor Bautista, pero conozco el sentir de muchísimos militantes y también de millones de habitantes del Estado de México. Así que creo que puedo responder que, es cierto, las mayorías burocráticas se ejercen y si lo hacen de manera equivocada, pagan costos. Pero también las minorías partidarias, cuando tienen razón y representan una política que refleja el interés de la mayoría, tienen que ejercerse y tienden a cambiar correlaciones de fuerzas y a construir nuevas mayorías.

Sí a Héctor Bautista le incomoda que los perredistas que no pertenecemos a ADN nos metamos al Estado de México, de antemano le ofrezco una disculpa por las molestias que seguro le vamos a ocasionar, porque somos muchas y muchos los que nos vamos a meter y vamos a impulsar la política que consideramos correcta.

Él puede creer que él dirige el PRD, está en su derecho. Algunos creemos que al PRD lo debe dirigir su base en torno a los intereses nacionales, construyendo una política que beneficie a la gente y que transforme realidades. Así que, camarada Héctor, la dirección no es permanente, también se disputa, y vamos por ella.

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