#Ahora

Publicado en por Luis Antonio García Chávez

El momento es #Ahora

El momento es #Ahora

Quieren medir el evento #AhoraONunca con el masómetro. No entienden la realidad dialéctica entre procesos cualitativos que se convierten en cuantitativos y viceversa.
 
Tembién quieren comparar con situaciones y actuaciones que son completamente diferentes.
 
Tal vez si este evento fuera apoyado por Alfonso Romo, Ricardo Salinas Pliego, Esteban Moctezuma, el yerno de Azcárraga, el yerno de Slim y otros más de los nuevos progres de MORENA, y sí además Emilio Álvarez Icaza llevara 17 años ininterrumpidos en campaña, con el presupuesto de un Partido Político y financiamiento de algunos de sus gobiernos y legisladores, entonces sí estaría muy preocupado de no llenar a reventar la Plaza de las Tres Culturas.
 
Para un acto ciudadano y teniendo en cuenta el talento intelectual y político, así como la calidad moral de los allí congregados, cualitativamente, me siento sumamente contento e ilusionado.
 
Es un evento que llega para romper las inercias del sistema. Así, lo antisistémico siempre suele empezar con poco. La Primavera Árabe inició con un hombre prendiéndose fuego a sí mismo en protesta contra el sistema.
 
Para la lucha democrática de 1988 hubo como antecedente la ruptura de la Corriente Democrática del PRI, su primer acción fue la marcha de las cien horas y congregó a menos gente que el evento de hoy en Tlatelolco, pero hoy es parte de los momentos invaluables de la historia de México.
 
El mayor movimiento de resistencia a la llegada de EPN inició con 131 jóvenes que protestaron a una visita de él, de allí nació el #YoSoy132. La lucha por los derechos humanos y en contra de la desaparición forzada en este país (lucha que no termina y que tiene aún asignaturas pendientes) la iniciaron un grupo de madres y esposas dolidas por que sus seres amados les fueron arrebatados y las encabezó doña Rosario Ibarra.
 
Generalmente lo disrruptivo no suele comenzar en grandes volúmenes, porque precisamente lo que busca es cambiar la inercia de lo existente, así que en un primer momento enfrenta esa misma inercia en minoría, si no logra interpretar la realidad y la necesidad social de su tiempo, queda en lo anecdótico, pero si lo logra, comienza como una bola de nieve a crecer y a generar expectativas.
 
El programa y los principios definirán que tan lejos se llegue en este esfuerzo. La capacidad organizativa, los movimientos que vienen de abajo par transformar el sistema, la adquieren en poco tiempo, como decía Lenin, en semanas o días se concentran los cambios y aprendizajes que no se habían dado en años (no encontré la cita textual, por eso no entrecomillo ni doy la referencia, pero ese era el centro de la idea).
 
¿Cómo inició el movimiento democrático de 1988 y cuanto tardó en ser una gigantesca ola nacional?, lo mismo en 1968, cuanto tiempo tardaron los grupos estudiantiles que eran pocos y sectarios en convertirse en grandes masas movilizadas y organizadas para dar la lucha.
 
Lo cuantitativo hoy no es lo esencial. Si se pone el acento en lo cualitativo, lo demás llegará solo.
 
De entrada me ilusiona no ver aquí a los neoliberales que le han roto la madre al país haciendo el proyecto de nación, ni tampoco veo una pila bautismal donde se lavan y perdonan los pecados de todos con el simple hecho de sumarse al hombre que todo lo perdona. Es un movimiento de mujeres y hombres libres que estamos hartos de ver morir poco a poco y día con día a nuestro México y vamos a hacer algo para tratar de evitarlo, para al menos no quedarnos con el sabor de que nos arrastró la inercia.
 
Y el momento es #Ahora.

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