La corrupción de la clase política en México

Publicado en por Luis Antonio García Chávez

Algunos de los mexicanos más corruptos. Cabrían en este espacio muchísimos más.

Algunos de los mexicanos más corruptos. Cabrían en este espacio muchísimos más.

El día lunes escribí un artículo crítico sobre los vínculos que ha tenido, a lo largo de los años, AMLO con personajes ligados a la corrupción de los que después simplemente se deslinda como hizo con la candidata de MORENA a la Presidencia Municipal de las Choapas Veracruz, además de Diputada Local con licencia, Eva Cadena.

Me pareció importante abrir el debate porque, precisamente la bandera principal de AMLO es la honestidad y el combate a la corrupción y, si bien no está exento de este tipo de situaciones, como ha quedado demostrado, lo real también es que la reacción de hoy de los Presidentes de PRI, PAN y PRD me parece de una falta de vergüenza tremenda.

La única forma de combatir la corrupción es combatirla parejo, en todos los frentes. No podemos acusar al de fuera y guardar silencio cómplice con los de casa. Ni pedir prácticamente cárcel (como Enrique Ochoa para AMLO) porque en un video dicen que le van a dar medio millón de pesos (que tampoco hay prueba que haya recibido) cuando en el PRI tienen algunas de las peores personalidades que han saqueado al país.

Así, si bien la corrupción no es cultural, como diría Peña Nieto (en todo caso ese sería su único acercamiento a la cultura), si es un mal endémico que ha salpicado a prácticamente toda la clase política, convirtiendo a miembros de unos y otros partidos en cómplices para que después sean tolerantes con el aparato de poder.

Tomando en consideración lo anterior, mencionaré algunos de los casos que se tienen que investigar a fondo en el marco de la corrupción y que, al igual que en el caso de Eva Cadena, de comprobarse que se violó la ley, debe haber sanciones políticas y/o administrativas y penales.

Sé que enumerar todos sería un trabajo enciclopédico, así que sólo haré referencia a los más sonados.

  • Empezando por la administración de Vicente Fox, los escándalos de Oceanografía volvieron multimillonarios de la noche a la mañana a los hijastros del presidente, los hermanos Bibriesca Sahagún. Por cierto, este fue solo el más sonado de los negocios de los junior del Cambio.
  • Durante la administración de Felipe Calderón, se realizaron varios negocios indebidos en el área energética, al inicio encabezados por Juan Camilo Mouriño. El robo que significó la construcción de la Estela de Luz, que terminó costando a los mexicanos más de mil treinta y cinco millones de pesos, una obra absolutamente absurda que costó casi tres veces lo proyectado. Lo mismo con la nueva sede del Senado de la República que costó más de cuatro mil millones de pesos, más del doble de lo presupuestado y que, cuando se entregó, tenía goteras y áreas fuera de funcionamiento.
  • Con Peña Nieto el tema es también un escándalo. Empezando por la Casa Blanca, que destapó la red de contratos que sostuvo con Grupo Higa desde que pasó por el Gobierno del Estado de México, los contratos obtenidos mediante sobornos por la empresa OHL, tanto en su administración en el Estado de México como en la posterior. Las pruebas de corrupción que tuvieron que cancelar el macro proyecto del tren Transpeninsular y el Tren México – Querétaro. Su Tesis plagiada y muchos otros casos emblemáticos serían suficientes para haberlo destituido y ponerlo tras las rejas.
  • En el caso de ex Gobernadores y Gobernadores acusados de corrupción, y que apenas empiezan a ser vinculados a proceso jurídico o siguen libres e impunes la lista es larga e incluye personajes apoyados por todas las fuerzas políticas en su momento, citaré igual, solamente los más emblemáticos.
  • Javier Duarte. Acusado entre otras muchas cosas de un saqueo de al menos treinta y cinco mil millones de pesos a las finanzas del Estado de Veracruz.
  • César Duarte, Rodrigo Medina, Guillermo Padrés, Beto Borge, Humberto Moreira, Jorge Herrera Caldera, Edigio Torre Cantú, Gabino Cué, Rafael Moreno Valle, Fidel Herrera Beltrán, entre otros son algunos de los ex Gobernadores que están acusados de corrupción (dejo un vínculo del portal Sin Embargo con información más detallada sobre algunos de los casos).
  • De los gobernadores en funciones sobre los que pesan serias sospechas de corrupción (que seguramente serán confirmadas cuando abandonen el cargo y sean ilocalizables), los más destacados serían Eruviel Ávila, Rubén Moreira, Roberto Sandoval (cuyo fiscal Edgar Veytia acaba de ser detenido en Estados Unidos por narcotráfico), Graco Ramírez, Manuel Velasco Coello. Los demás no es que tengan expedientes inmaculados, sino que al menos no han enfrentado escándalos graves en sus administraciones.
  • En el Gabinete Presidencial, Luis Videgaray y Osorio Chong también fueron beneficiarios de casas regaladas por contratistas de gobierno, en el caso del primero por la misma HIGA y en caso del segundo por Carlos Aniano Sosa Velasco, su contratista consentido cuando gobernó el Estado de Hidalgo.
  • En el caso de los presidentes de los Partidos Políticos, Enrique Ochoa Reza, del PRI, tiene una fortuna difícilmente compatible con sus salarios, además de poseer grandes cantidades de taxis, como el mismo ha declarado. Ricardo Anaya del PAN ha sido cuestionado sobre su modo de vida y, sobre todo, sobre su crecimiento patrimonial cuando pasó por la administración en el Estado de Puebla. Alejandra Barrales Magdaleno, del PRD no ha sido exenta de este tipo de acusaciones, que van desde un desvío de recursos mediante un programa de becas cuando presidía la Asamblea Legislativa del DF, hasta un patrimonio difícilmente coincidente con sus ingresos públicos y recientemente el conocimiento de la adquisición de un departamento de cerca de un millón de Dólares en Miami.

Los tres anteriores han defendido sus respectivos patrimonios, pero ninguno ha sido sometido a una investigación rigurosa que los deje exentos de toda duda. Creo que, por bien de la transparencia, dichas investigaciones debieran llevarse hasta las últimas consecuencias.

  • Y finalmente, para no hacer listas eternas, podemos citar casos emblemáticos como el Arturo Montiel, Elba Esther Gordillo (si bien presa, mantiene el patrimonio saqueado en su poder), Carlos Romero Deschamps, Jorge Hank Rhon, Emilio Gamboa, Marcelo Ebrard y/o su equipo por el tema de la línea 12 del metro y muchos más.

Si queremos un país transparente, es indispensable que se sancione probablemente a todos o al menos a la inmensa mayoría de los aquí enlistados y muchos más, pero además se vuelve indispensable reforzar el andamiaje institucional del Estado Mexicano contra la corrupción.

Se debe hacer obligatoria la Ley 3 de 3, pero además añadirle vinculación jurídica. De nada nos sirve que antes sospecháramos que los políticos se enriquecían en sus puestos y hoy lo comprobemos con la 3 de 3, si nadie da continuidad en los múltiples casos donde el patrimonio no coincide con los ingresos obtenidos.

Se debe crear una fiscalía anticorrupción y fortalecer leyes para evitar la riqueza protegida a través de testaferros. Hoy resulta que la última moda es que los políticos no tienen nada, todo lo que poseen es de sus esposas, hermanos, hermanas, cuñados, cuñadas, padres, hijos, suegros y los más cercanos. Y así resulta que Javier Duarte casi no tiene propiedades a su nombre y la autoridad deja ir a su esposa Karime Macías cuando es evidente que las propiedades que se registran a nombre de ella son obtenidas con los desfalcos de su marido.

Se debe sancionar a las autoridades del SAT y de Hacienda, sólo Duarte se calcula que saqueo más de treinta y cinco mil millones de pesos, ese dinero no se lo llevó en bolsas de papel. ¿Cómo es posible que la autoridad no haya notado esos movimientos financieros?, ¿Cómo es posible que no vigilen el ejercicio del presupuesto público de manera permanente?, ¿Cómo es posible que no puedan rastrear la ruta de la transferencia de esos fondos y regresarlos al Estado?

Ese saqueo tiene que ser restituido. No basta con encerrar a Duarte unos años para que después salga a vivir como Jeque el resto de su vida. Ese dinero es público y debe reintegrarse al patrimonio nacional. No es posible un saqueo así sin complicidades al más alto nivel. ¿Cuánto de ese capital fue a parar a campañas políticas? No lo sabremos. ¿Cuánto fue a parar a cuentas del propio Presidente de la República? Seguramente bastante.

Así que, si Enrique Ochoa Reza quiere comenzar a combatir la corrupción en serio, va a tener que empezar dando instrucción a sus Diputados para que dejen de frenar los juicios políticos que tienen miembros de su partido pendientes y estar dispuesto a ver a su propio presidente (y probablemente a él mismo), tras las rejas. Lo demás es simulación.

Luis Antonio García Chávez, Franky

Suscribo a título personal y soy responsable único de lo aquí expuesto, aunque soy #OrgullosamenteGalileo

Intervención de nuestro Dirigente Nacional, Guadalupe Acosta Naranjo, sobre el combate a la corrupción.

La corrupción de la clase política en México

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